Día 6 · Descubre
Más cerca de lo que crees
«Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros.» — Santiago 4:8
Santiago nos da una de las promesas más hermosas y prácticas de toda la Biblia: cuando tú te acercas a Dios, Él se acerca a ti. No dice «si te esfuerzas lo suficiente, tal vez Dios se acerque.» No dice «si eres perfecto, Dios se acercará.» Dice: acércate. Punto. Y Él responderá.
La distancia que sentimos con Dios rara vez es por culpa de Él. Él no se movió. Nosotros nos distrajimos. Nos ocupamos. Nos alejamos paso a paso, tan gradualmente que ni lo notamos. Pero la buena noticia es que un solo paso de vuelta activa la promesa: Él ya está corriendo hacia ti.
Recuerda la parábola del hijo pródigo: cuando el hijo aún estaba lejos, el padre lo vio, corrió hacia él y lo abrazó. Así es nuestro Dios. No te espera con los brazos cruzados. Te espera con los brazos abiertos.
Hoy, da un paso hacia Dios. Puede ser leer un versículo extra, puede ser una oración más honesta, o simplemente decir: «Señor, aquí estoy.» Ese paso es suficiente.
Oración
Señor, hoy me acerco a Ti. No con perfección, sino con sinceridad. Gracias por correr hacia mí. Amén.
