Día 42 · Vive
Ama a tu prójimo (de verdad)
«Amarás a tu prójimo como a ti mismo.» — Mateo 22:39
Jesús resumió toda la ley de Dios en dos mandamientos: ama a Dios con todo lo que eres, y ama a tu prójimo como a ti mismo. El segundo es inseparable del primero. No puedes amar a Dios y despreciar a las personas que Él creó.
Pero, ¿quién es tu prójimo? Jesús respondió esa pregunta con la parábola del buen samaritano: tu prójimo es cualquier persona que necesita tu ayuda, sin importar su raza, religión, estatus social o si te cae bien. El amor al prójimo no es selectivo.
Amar al prójimo en la práctica se ve así: escuchar sin juzgar, ayudar sin esperar algo a cambio, ser paciente con los difíciles, dar sin calcular, y servir sin publicar. Es incómodo. Es costoso. Y es exactamente lo que Jesús hizo por nosotros.
Darle tiempo a Dios produce amor por las personas. Es imposible pasar tiempo con el Dios de amor y salir indiferente. Si tu fe no está produciendo compasión por otros, necesitas volver al Día 1 y empezar de nuevo.
Hoy, identifica a una persona cerca de ti que necesita amor. Y ámala con acciones, no solo con palabras.
Oración
Padre, abre mis ojos a las necesidades a mi alrededor. Dame un corazón compasivo y manos dispuestas a servir. Amén.
